Psicoterapia de Divorcio
Os puedo ayudar a afrontar vuestra situación en caso de separación y divorcio, sea en los momentos previos, durante el proceso de ruptura, o posteriormente.
En ocasiones la pareja (o uno de los dos) acude a terapia sin tener claro si desea continuar con la relación. En ese caso ayudo a analizar las razones y emociones presentes, su origen y la posibilidad de recomponer la relación o encontrar/acordar la mejor manera de separarse.
Si se decide por la ruptura, acompaño a esa pareja (o persona) para que el proceso sea lo menos traumático posible, hasta que las personas se sienten con la suficiente fuerza para rehacer sus vidas.
Uno de los aspectos claves que van a condicionar un proceso de divorcio es la existencia o no de hijos e hijas menores de edad. Tener en cuenta su bienestar será un aspecto prioritario en el establecimiento de los objetivos de la intervención. Por lo tanto será necesario, si se dan las condiciones, trabajar para lograr una relación entre los adultos que al menos sea cordial, dado que el cuidado y educación de las y los menores seguirá siendo una labor compartida en la mayor parte de los casos.
Otro de los aspectos importantes a considerar en caso de separación o divorcio es la posición que adoptan los familiares (la familia extensa) y amigos/as (o nuevas parejas). Pueden ayudar a que el divorcio transcurra por unos cauces lógicos y deseables, o pueden añadir aún más dificultad y dolor. Mi intervención suele intentar posibilitar que entre todos, pareja, hijos/as, familiares y nuevas parejas, se genere una dinámica de comprensión, respeto y ayuda.
Incluso cuando ya se han terminado los pasos legales y se ha obtenido el divorcio, los meses y años posteriores pueden ser conflictivos. Esto puede suceder sobre todo cuando existen diferencias en la interpretación o actuación en relación al convenio regulador existente. Cuestiones como la custodia de las y los menores, el tiempo de convivencia con cada progenitor, las pensiones alimenticias o los cambios de residencia pueden generar conflictos cuando ya parecía que tras la obtención del divorcio la situación se calmaría.
En ocasiones existe la posibilidad de que un hijo o hija rechace relacionarse con uno de los progenitores. Este rechazo puede estar justificado (en caso de existir maltrato, abusos) o puede ser injustificado (por las características del menor y/o por influencia del otro progenitor, lo que se denomina también alienación parental). No siempre la revinculación entre el/la menor y el progenitor rechazado es posible o conveniente, hay que estudiar caso a caso.
También en estos momentos posteriores a la ruptura puedo ayudar a los progenitores, hijos/as y familiares a analizar la situación, intentar resolver los conflictos y redirigir adecuadamente la situación.